Antología del silencio:
Sonic Book / Sonic Youth

Sonic Youth & Ignacio Julià, 1988, por Rodri Prats

«(Silence)» – Ciccone Youth

Así como el caparazón de un caracol puesto en uno de nuestros oídos puede hacernos escuchar un sonido parecido al del mar aunque estemos en «completo» silencio, la música de Sonic Youth fue un ejercicio coclear similar pero estando en medio de un mar de sonoridades con gran oleaje. Conversamos con nuestro nuevo escritor, el catalán Ignacio Julià, autor de Estragos de una juventud sónica (Santiago-Ander Editorial, 2021), libro considerado la mejor biografía en castellano sobre la banda, que aborda desde el periodismo y la amistad su historia musical con el grupo. La entrevista la planteamos desde la perspectiva del silencio, una especie de juego anecoico, en cuanto a cosas no dichas en sus páginas o más allá de ellas, y para no repetir lo que la prensa ya le ha preguntado; quizás lo único que podíamos hacer frente a una banda como Sonic Youth, responsable de millones de sinapsis en millones de cerebros al generar ondas acústicas que han trascendido el tiempo y el espacio, las cuales Ignacio Julià en un viaje de sinestesia las ha convertido en letras. Lectura estereoscópica.

Mott Street, 1988, por Ignacio Julià

En la antología Músicos en cuarentena. Días de confinamiento musical (2020), dijiste que te sentías «inquietado ante el multitudinario silencio», ¿cómo va eso hoy?

Va mejorando, pero ya no es el extraño y continuado silencio de una gran ciudad como Barcelona, es el silencio reparador de una pequeña población envuelta de naturaleza a la que me trajo la pandemia. Mi equipo de sonido sigue recordándome el ruido cuando es necesario…

En el reciente lanzamiento de Estragos de una juventud sónica, vía Zoom, junto a Lee Ranaldo y al periodista Francisco Reinoso, ¿hay algo que no pudiste preguntar o decirle a Lee? ¿Quedó algo que te hubiese gustado decirle al público?

Bueno, fue el momento de Lee y Francisco, y ya no hay mucho que pueda preguntarle a Lee. Nos hemos visto mucho en los últimos años, lo mismo con Thurston desde que reside en Londres. Creo que el hecho de que Sonic Youth no existan y giren ellos en solitario ha aumentado el número y la intimidad de nuestros encuentros.

En un artículo que escribiste preguntabas ¿qué le pedimos a la música? En este caso ¿qué le pides al silencio?

Al silencio, que en realidad no existe como absoluto, es tan solo una idea, no se le puede pedir nada. Si se ha manifestado, es que ya se lo pedimos.

¿Qué tal eran los periodos de silencio entre tú y Sonic Youth? ¿Cuál fue el más extenso durante estos treinta años de amistad?

Nunca hemos dejado de comunicarnos, con uno más que con otros, y creo que es una cuestión generacional. Vamos llegando a los nuevos escalones de la vida más o menos al tiempo, lo que ayuda mucho. Cuanta más historia compartida detrás, más nos conocemos. Lo normal.

¿Con cuál integrante de la banda tenías más “silencios incómodos”?

Bueno, Kim nunca fue muy habladora. Pero nos escribimos de vez en cuando, cuando surge alguna oportunidad. Y cuando se encuentra cómoda con la compañía, es una conversadora estimulante y con un gran sentido del humor.

Sabido es que Sonic Youth compartió escenario y estudio con muchas otras bandas y artistas, y en tu libro esto queda registrado. ¿Cuáles son tus preferencias al respecto?

Bueno, sería una lista demasiado larga, pues desde el principio demostraron una voluntad de colaboración con otros músicos y artistas más habitual del jazz que del rock. Por citar alguna, me gusta mucho lo que hicieron con Richard Hell, Dim Stars. Hell más Don Fleming, Thurston y Steve. Y por vivencia personal, la colaboración con Masters of Jajouka, los músicos marroquíes, que grabamos en Granada en 1998, para BTV, la tele local de Barcelona. Creo que pronto va a estar disponible ese concierto-documental, Sonic Jajouka, en su web.

Según lo que cuentas en el libro ¿por qué no pudiste asistir al festival Espárrago Rock en Granada en 1995? Incluso Thurston te escribió: “Sentimos no haberte visto el pasado fin de semana en España”.

Supongo que por fechas incompatibles, editar una revista mensual tiene estos inconvenientes, has de estar presente en el cierre de cada número. Pero en 1995 les vi en tres ocasiones… la gira de uno de mis álbumes favoritos, Washing Machine.

Washing pass, 1995

En tus páginas no se habla de Judgment Night, banda sonora en que Sonic Youth y Cypress Hill hacen “I love you Mary Jane”. Álbum que acá en Chile fue subterráneo y de culto en aquella época noventera. ¿Tienes alguna referencia de dicha colaboración?

La verdad es que no, pero vi a Cypress Hill con ellos en el backstage de Lollapalooza, Nueva York, 1995. Así que mantuvieron el contacto. “I love you Mary Jane” la conseguí en un bootleg de versiones.

Tampoco se menciona “Superstar” de The Carpenters, cover muy famoso y que en YouTube es la canción más buscada de Sonic Youth con más de once millones de vistas. ¿Qué opinas de dicha interpretación? ¿Alguna vez conversaste el tema con la banda?

Hablamos mucho de Karen Carpenter con Kim, cuando les entrevisté en 1992 para el libro I dreamed of noise (1995). Y me encanta su versión de “Superstar” y el video retro que hicieron. Pero lo veo como un guiño mainstream más que una de sus piezas más vitales.

A propósito, ¿mejor(es) cover(s) hecho(s) por Sonic Youth?

“Ça plane pour moi”… “Superstar”… “That’s All I Know Right Now”… “I’m Not There”… “Touch Me I’m Sick”… ¡”The Simpsons Theme”!

Nota: Las canciones corresponden a Plastic Bertrand, The Carpenters, The Neon Boys, Bob Dylan, Mudhoney y, claro, Los Simpsons.

En la carátula del Goo Demos aparece Cher con su novio David Geffen, momento en que Geffen era el sello de Sonic Youth, ¿sabes o intuyes a qué se debió esa aparición? ¿Amistad, exceso de confianza, irreverencia, sarcasmo?

¡Irreverencia y sarcasmo!

Con respecto a la primera edición española de Estragos de una juventud sónica, en la revista Rockdelux había un artículo titulado “Ignacio Julià, las tomas falsas de Sonic Youth”, hoy ya no está disponible en línea y no pudimos guardar una copia de él, ¿recuerdas qué se abordaba en dicho texto? Podrías rescatar algo de aquello para nosotros.

Ya habéis encontrado el link, creo. Se trata de una serie de detalles y anécdotas alrededor de la banda y el proceso de escritura del libro.

Nota: Referencia en el final de la entrevista.

Se dice que Sonic Youth, acompañado por el percusionista Tim Barnes, actuó mientras se proyectaban las películas mudas de Stan Brakhage, el registro de aquello fue el SYR6: Koncertas Stan Brakhage Prisiminimui. ¿Puedes decirnos cuál era la relación de la banda con el silencio? ¿Incluso la que cada integrante puede tener con respecto a él?

Ni idea, deberíamos preguntárselo a ellos. Pero cabe recordar que ni ellos ni muchos otros hubiesen hecho lo que hicieron sin John Cage y su tema silencioso. En cuanto al evento benéfico por Brakhage, recientemente han colgado el vídeo de aquella proyección de sus películas con Sonic Youth poniendo la banda sonora.

Si bien Kim Gordon, Lee Ranaldo y Thurston Moore siguen batallando contra el silencio en sus diversas incursiones artísticas más conocidas, Steve Shelley también hace lo suyo, pero quizás su gran batalla la ha dado a través de Sonic Death con un inagotable catálogo y material de Sonic Youth. ¿Qué opinas al respecto?

Steve fue batería en las primeras giras de Lee y Thurston, y ha seguido activo en otras bandas, la última de Brasil. Él siempre fue un poco el archivista de la banda y está detrás de las reediciones oficiales y el material disponible en Nugs.net y Bandcamp.

Daydream Nation promo, 1988

Parafraseando a Cioran podríamos decir que “el silencio nunca es tan profundo como en la imposibilidad de escribir”. ¿Qué sónico/a te gusta más en su faceta de escritor/a?

Lee es el más escritor creo, pues siempre anda pergeñando poemas, prosas y dietarios. Thurston es un poeta iluminado, deudor de la beat generation y el punk-rock por igual. Y Kim es la que imprime los golpes conceptuales más certeros.

Recordando al invitado sorpresa del lanzamiento de tu libro en Chile, Lee Ranaldo, el que esté en Mute Records ya es una linda ironía sónica, allí ha trabajado con el español Raül Refree; pero también lo ha hecho con la española Christina Rosenvinge. ¿Has tenido mucho que ver con la cercanía de Lee u otros miembros de Sonic Youth con España?

No, la verdad. Con Christina se conocieron en Nueva York, cuando ella vivía allí, y le produjo un disco para Warner Spain. A Raül Refree le conozco desde que era un adolescente y tocaba la guitarra en los hardcore barceloneses Cornflakes. Nadie podía esperar que llegase a ser un productor de renombre internacional: Rosalía, Ranaldo, etc.

Si bien tú lo explicas en el libro, un asistente al lanzamiento que veía la transmisión por nuestro Facebook Live preguntaba ¿por qué el título “Estragos”?

Como dice la RAE: “Daño hecho en guerra, como una matanza de gente, o la destrucción de la campaña, del país o del ejército”. En el caso de mi libro, se refiere a los daños que va infligiendo, lo quieras o no, una trayectoria tan extensa, tres décadas. Es un poco exagerado, vale, pero el castellano tiene esas palabras contundentes y quise aprovecharla para dar una idea de cómo había acabado esa historia.

¿Conociste artistas y obras que te gustaron, gracias a Sonic Youth? En nuestro caso, editando tu libro nos gustaron Takehisa Kosugi (Micro 1) y Deerhoof (“Fresh Born”), solo por nombrar un par.

Por supuesto, esa es una de las ventajas o virtudes de la música, que tiene toda una tradición detrás. Descubrí a Lou Reed gracias a David Bowie, a Hank Williams gracias a Bruce Springsteen, a Chuck Berry gracias a Rolling Stones y a Little Richard gracias a los Beatles. En el caso de Sonic Youth, lo que hemos aprendido de ellos es incalculable y no se circunscribe únicamente a la música, sino al arte contemporáneo en general. A la exposición Sonic Youth: Sensational fix etc. me remito, que pudo verse en Madrid.

¿Cuánto big data queda aún por conocer de Sonic Youth? ¿Alcanza para un libro of A thousand leaves?

El libro definitivo sobre un artista o grupo siempre está por escribir. Estragos de una juventud sónica es mi perspectiva particular, y no pretendía ser exhaustiva, sino entretenida e íntima, apasionada y compartida. Una conversación a varias voces. Alguien deberá llevar a cabo la biografía definitiva en el futuro.

Para finalizar, estás escribiendo en la revista Ruta 66, de la cual eres fundador, además de en El País y en tu blog. En este último hubo casi un año en que no publicaste entradas. ¿Fue un silencio pandémico?

No, fue simplemente que conducir mi Facebook dejó huérfano al blog, pero espero mantenerlo activo mensualmente, más o menos, en el futuro, para dar salida a artículos antiguos y que se salgan de lo convencional. He publicado dos antologías de artículos y creo que me queda una tercera por publicar con material de los últimos años, y en ese aspecto el blog me sirve para dar salida a textos que no cabrían en dichas antologías. Os invito a visitarlo:

http://ignasijulia.blogspot.com/

Nota: Recomendamos la entrada “Top Ten de amigos y conocidos”, 19 de marzo de 2021, en donde se incluye el “Top 12 Punk-Rock Songs” de Thurston Moore.

Santiago-Ander Editorial

Nota pendiente: Efectivamente dimos con el link de Rockdelux, “Ignacio Julià, las tomas falsas de Sonic Youth”. Destacamos de dicho artículo:

Fauxhemians

“Lo son aquellos miembros de la clase media que se hacen los bohemios, o los artistas consagrados que se aburguesan en su aspecto y comportamiento. Injustamente o no, se ha usado el término en relación a Sonic Youth. A punto estuve de titular el libro ‘Fauxhemians’. Quería huir de la típica biografía con el nombre del artista en cuestión y un subtítulo explicativo; incluso planeé una portada sin fotografía del grupo. Barajé asimismo el título provisional ‘No me gustan Sonic Youth’, un poco para fastidiar a ese sector de la afición que los acusa de haber infectado el virus indie a la población. Finalmente, me convencieron de que ese título podía despistar. Hubiese molado”.

Bowie

“Apartamento de Lafayette Street, Nueva York, 1997. Suena el teléfono. Un somnoliento Thurston descuelga. ‘Hola, soy David Bowie…’. Un bromista, claro, así que cuelga. Rechina de nuevo el molesto timbre. ‘¿Thurston Moore? Soy David Bowie’. Esta vez reconoce la voz y, azorado, atiende la llamada. ‘Quisiera invitaros a participar en el concierto de mi cincuenta aniversario en el Madison Square Garden’, explica el británico. Sonic Youth aceptan e interpretarán ‘I’m Afraid Of Americans’ respaldando al Duque, en un concierto donde también suben a escena Robert Smith, Frank Black, Billy Corgan, Dave Grohl y Lou Reed”.

MacGUFFIN (LA PISTA)

“Aunque Moore me había revelado los pormenores de su separación matrimonial antes de explicarse ante Shelley y Ranaldo –cosa que naturalmente les sorprendió e indignó: pasa en las mejores familias–, dejé en el congelador esa información hasta que aparecieron las primeras entrevistas con Kim Gordon, en las que ella contaba lo que había pasado. Esto me daba libertad para desvelar el asunto en el libro y aportar algunos datos más. Sin embargo, hay un detalle morboso que camuflé entre líneas –se descubre conectando una frase del primer capítulo con otra en el último– y que aporta un elemento decisivo para comprender el enredo. Se aceptan sugerencias…”.

Si bien el artículo no se encuentra de manera directa en el nuevo sitio web de Rockdelux, pueden acceder a él en este link:

http://in.rockdelux.com/secciones/p/ignacio-julia-las-tomas-falsas-de-sonic-youth.html

Disco recomendado por el autor:

Sobre el autor:

https://santiagoander.cl/producto/autor/ignacio-julia/

Encuentra el libro aquí:

https://santiagoander.cl/producto/estragos-de-una-juventud-sonica/

Más información:

https://santiagoander.cl/project/estragos-de-una-juventud-sonica/

 

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